Tag Archive for 'Viajeros del club'

Mapas de rutas de grandes viajeros

Con la gente de TecnoMaps.com me sucede como a ese personaje de J.D. Salinger que se declaraba “paranoico del revés”: sospecho que no dejan de conspirar para hacerme feliz.

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La vuelta al mundo de Carvalho y Biscuter (IV) Camino de Grecia

Carvalho, Biscuter y Madame Lissieux toman la autovía de Bari y entretienen el viaje hablando de la inutilidad de las ruinas, de las barricadas y la universidad de Vincennes (un brindis a la salud de Bryce Echenique). Basta mencionar la frase de Paul Bowles que permite diferenciar a los viajeros de los turistas para que el Ford Fiesta que les transporta se quede sin frenos.

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La Vuelta al Mundo de Carvalho y Biscuter: (III) Roma

Nuestros héroes llegan a Roma por carretera desde Génova. De paso el narrador entona una loa al slow travel:

“Italia pasaba ante las ventanillas del vehículo sin la menor posibilidad de ser algo más que una suma de propuestas fugitivas de ciudades convertidas en rótulos de carretera, pero había que elegir abandonos de horizontes cuando se trataba de aprehender el mundo entero.”

Festina lente, compañero.

¿Dónde comemos y dormimos en Roma?

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La Vuelta al Mundo de Carvalho y Biscuter: (II) Genova

En Genova podemos visitar el cementerio de Staglieno, lo más duradero de la ciudad. “una ópera necrofílica”. Biscuter propone, “tal vez el barrio viejo preportuario, un laberinto medieval donde las fachadas casi se tocan y a veces ocultan palacios diríase que clandestinos y arruinados por el capitalismo y la humedad.”

La Vuelta al mundo de Carvalho y Biscuter (I)

Manuel Vázquez Montalbán quiso hacerse invisible en el aeropuerto de Bangkok hace ya casi un plan quinquenal. Y se fue del otro lado del espejo dejándonos una guía de viaje para el siglo XXI.

Carvalho y Biscuter, Bouvard et Pécuchet, Don Quijote y Sancho y los 100.000 hijos del capitán Grant.

“Entre la invasión de Afganistán y la anexión de Irak, Milenio no es sólo un viaje geopolítico, sino una angustiada peregrinación laica por un mundo cada vez más hipócritamente religioso, convocados todos los días los dioses para justificar guerras santas y hegemonías económico-militares.”

Seducidos por tan alta y honesta empresa, (per)seguiremos aquí sus trabajos y tribulaciones.

Prepara cuchara, tenedor y palillos. El banquete del mundo está a punto de servirse.

Ya Biscuter tiene los billetes del ferry Barcelona-Genova.

Lux et voluptas, Manolo

Queremos tanto a Luis Pancorbo

¿Qué fue primero la fascinación por los atlas o el asombro de escuchar lenguas diferentes en la onda larga de las viejas radios de válvulas?

Tombuctú, Amritsar, Aleppo, Eskeleton Coast, Zanzibar, Puerto España…

Voces indescifrables y evocadoras que llegaban desde Marrakech, Argel, Trípoli, Praga….

Allá por el 83 apareció en TVE un programa que se llamaba Otros Pueblos. Y todo empezó a encajar.

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La Ruta de la Seda en tercera clase

Recuerdas que durante los viajes a los que nos llevaba mi madre, cuando éramos niños, solíamos escaparnos del vagón-cama para ir a corretear por los vagones de tercera clase. Los hombres que veíamos recostados en el hombro de un desconocido, en un vagón sobrecargado, o simplemente tirados por el suelo, nos fascinaban. Nos parecían más reales que las gentes que frecuentaban nuestras familias. Una noche, en la estación de Tolón, regresando de Cannes a Paris, vimos a los viajeros de tercera bebiendo en la pequeña fuente del andén; un obrero te ofreció agua en una cantimplora de soldado; te la bebiste de un trago, y en seguida me lanzaste la mirada de la pequeñuela que acababa de realizar la primera hazaña de su vida… Hemos nacido pasajeros de primera clase; pero, a diferencia del reglamento de los grandes barcos, aquello parecía prohibirnos las terceras clases

Rogerg Vailland, Beau Masque

Los amigos no se hacen; se reconocen.

Eso más o menos les pasó a Jorge Fernández y Guillem López, fotografos y viajeros tan apasionados como talentosos.

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