El pasado lunes 1 de septiembre se entregaron los London Restaurant Awards en el Grosvenor House Hotel. Se trata, señoras y señores, de “el evento más prestigioso de la industria de la restauración londinense”. Y yo con estos pelos y comiendo fish&chips.
Bien está darse un capricho gastronómico de vez en cuando, en verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación. Pero para todos los días… va a ser que no. Ya sabemos lo que pasa con el mundo de los restaurantes de las grandes ciudades y los laureles oficiales: los ya célebres suelen dar tales palos a la hora de la dolorosa que más que mamífero bípedo satisfecho parecemos cefalópodo listo para ir a la olla en cocina atlántica; y los recién llegados reimprimen la carta de precios, el local se llena de advenedizos y los habituales huyen antes de que les den la del pulpo.
Pues nada, nos hacemos eco de tan prestigiosos galardones, les echamos un ojo, y después seguimos con un listado de locales para comer o cenar por menos de 20 quids, que es como llaman a las libras los enteraos como yo.

