Hoy es 08/08/08. La ceremonia de inauguración de la olimpiada Beijing 08 está a punto de empezar.
Y los de Jahjah Babel se sacan de la chistera, justo ahora, un traductor vía móvil del inglés al chino.
Olé.
Blog de Viajes, hoteles y recomendaciones turísticas sobre los mejores destinos y ofertas para viajar.
Hoy es 08/08/08. La ceremonia de inauguración de la olimpiada Beijing 08 está a punto de empezar.
Y los de Jahjah Babel se sacan de la chistera, justo ahora, un traductor vía móvil del inglés al chino.
Olé.
¿Has pasado alguna vez una noche de aeropuerto a causa de un retraso o de una reprogramación de un vuelo?
Pues imagínate esta situación: tú estás tratando de pegar una cabezada en uno de esos sofisticados aparatos de tortura también conocidos como bancos, o en el puñetero suelo sobre unas hojas de periódico y con la cabeza apoyada en el trolley… y de repente llega a tu lado un tipo, saca de una bolsa una especie de tienda de campaña que monta en un pli plas y se mete en ella a planchar la oreja tan ricamente.
Continue reading ‘Mini Motel: viajar con un hotel de emergencia en tu equipaje.’
Los que se quedaban traspuestos delante de un atlas con un bocadillo de tulicrem a la hora de la merienda, aquellos a los que se les derretía el Drácula sobre la página de Oceanía en el verano de la infancia…
Sí, sí, vosotros; los que derramasteis varias lágrimas por una plegaria atendida cuando el Google Earth apareció en vuestras vidas. Tantos prejuicios con el internéeeeee para acabar como empezasteis.
La distancia más corta para unir dos puntos más o menos lejanos suele ser la línea aérea. Es evidente que si uno no anda en plan “slow travel” (esos nuevos millonarios que atesoran grandes caudales de tiempo y sosiego para viajar), el avión es el medio más recomendable para trasladarse.
Continue reading ‘Aeropuertos, compañías aéreas y otras aerofobias’
Uno es de la Galaxia Gutenberg y siempre acaba comprando una o varias de esas guías monográficas de viaje impresas, gruesas y que siguen viajando al destino en manos de amigos y conocidos; guías que invariablamente olvido plastificar y que vuelven a casa como yo: dobladas, machacadas y muy guarretas; pero con un montón de jugosos pies de página y comentarios marginales en lapiz, tinta y varios idiomas, con el cuerpo de texto entreverado de entradas a edificios históricos y otros antros, evocadoras etiquetas de productos gastronómicos, tarjetas de visita, recortes de periódico, billetes de metro…