
Me he vuelto a viciar al Google Earth y he topado con un curioso hallazgo. Se trata de la isla Tristán da Cunha. Según el libro Guinness de los Records, Tristan da Cunha es la isla permanentemente habitada más remota del planeta; en mitad del Océano Atlántico Sur a 2334 km de su vecino más cercano.
Forma un archipiélago con las islas Inaccesible –me encanta el nombre que le han dado- y Gough, pero éstas no están habitadas. En Tristán hay sólo 270 habitantes y 7 apellidos (Glass, Swain, Rogers, Green, Hagan, Repetto, Lavarello, y el más reciente Patterson desde 1987), así que casi todos están emparentados. La familia más antigua es la de los Glass, descendientes del primer habitante permanente de la isla, el caporal William Glass que tras permanecer durante un año con una pequeña guarnición en 1816, regresó en busca de su mujer para establecerse definitivamente con ella y sus dos hijos. No sé en qué momento se le ocurre a alguien quedarse a vivir en una isla en medio del océano, ¿cómo se lo tomaría su familia?
La endogamia hace que las industrias farmacéuticas se peguen por investigar con ellos. No sufren de catarros, por ejemplo, las únicas enfermedades son asma y glaucoma.
En Tristán no hay divorcios, porque en palabras de sus habitantes “¿a dónde voy si me separo de mi pareja?”. Hay una prisión en la isla, pero nunca la han usado y actualmente es el almacén de munición. También hay un policía, pero nunca ha tenido que actuar. La gente depende de sus vecinos y, como en casi todas las islas, se consume mucho alcohol (del orden del litro de whisky a la semana por persona).
El inglés es el idioma oficial, puesto que es una dependencia inglesa de ultramar. Por eso, cuando el volcán de esta pequeña isla erupcionó en 1961, toda la población fue evacuada al Reino Unido; pero en 1963 todos volvieron a la isla. No querían dejar de vivir en este lugar, que aunque aislado, todos confían los unos de los otros. Debió ser un gran choque para ellos encontrarse con la gran urbe londinesa.
La capital y única población de este archipielaguito es Edimburgo de los Siete Mares; aquí se puede encontrar una tienda de ultramarinos, una emisora local de radio, un café, un videoclub, una piscina y una pista de tenis. Los habitantes también poseen un centro comunitario de reunión.
Si queréis cotillear más, podéis mirar su periódico on-line, en el que las noticias más comunes son que ha nacido un niño o que fulanito a pescado un buen atún.
Es muy difícil llegar hasta aquí, no hay aeropuerto. Desde Ciudad del Cabo salen barcos mercantes y de correos, que pasan una vez al mes. Aceptan pasajeros, aunque hay que reservar con mucha antelación.
Curioso no?
Fotos de http://www.sthelena.se/tristan/
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