Retomamos nuestros viajes en tren por el universo mundo. Hoy proponemos un recorrido en el norte de Argentina y otro por el sur de Brasil. Se trata de un paseo por las nubes sobre la puna salteña y del primer tren de lujo en Brasil. Pon a hervir agua, amigo viajero, tomaremos una infusión de coca en la puna y cebaremos yerba mate en Paraná.
El libro de ruta decía que nuestras próximas paradas en esta aventura por los grandes viajes en tren tras recorrer ayer Canada, iban a ser hoy Estados Unidos y México, donde pretendíamos subirnos en el mexicano Ferrocarril de la Barranca del Cobre y en el American Orient Express, ahora conocido como Grand Luxe Rail Journeys. Y esta mañana precisamente me he desayunado con un artículo en Intelligent Travel (de National Geographic) en el que afirman que en EE.UU los grandes viajes en tren de lujo, a diferencia de lo que ocurre en Europa, están de capa caída.
Pedro Luis Ferrer lo explicaba muy bien en la década de los 90 en su canción Cubano 100%.
-”Como que mi Cuba es ciento por ciento cubana / mañana reservaré el mejor hotel de La Habana / luego me iré a Varadero, a separar una casa / con este dinero mío, que me lo gané en la zafra”
Desde hace un tiempo, el cubano ya puede alojarse en el Hotel Sevilla de la Habana o en un Resort de Varadero. Un derecho inalienable, sí señor. El problema es que para ejercerlo hace falta plata. Y si la cosa ya estaba fea antes, después del paso de los huracanes se ha puesto color hormiga.
Canada conserva todavía enormes espacios deshabitados protegidos por parques nacionales. Y el tren ha sido históricamente un medio fundamental de vertebrar su espacio y alcanzar los lugares más remotos, algunos inaccesibles a pie o por carretera. De ahí la variedad de atractivas rutas sobre raíles que se pueden realizar a lo largo y ancho de su geografía, que muestra algunos de los paisajes más espectaculares del planeta. Además, permiten opciones para casi todos los bolsillos.
Si estás pensando en contratar un billete aéreo internacional a Nueva York, o vas a llegar al JFK con algún vuelo doméstico, échale un ojo a las tarifas de la compañía americana Delta Airlines.
¿No te apetece aterrizar en Manhattan en helicóptero como un Amo del Universo por el precio de una carrera de taxi?
Miami dejó hace tiempo de ser simplemente la antesala del cielo, el jardín tropical de los jubilados judíos y canadienses. Tampoco es sólo el sitio de recreo y compras compulsivas de la oligarquía y los nuevos ricos de Latinoamerica. Es algo más que playa y daiquiris para completar el programa de visita al Imperio Disney. Esto es casi Estados Unidos. Aquí la gente cena cuando el resto del país se va a la cama.
Miami no es sólo tráfico de drogas, sexo, corrupción y trajes blancos de Armani. Se trata de uno de los polos financieros del continente americano, del puerto de cruceros con el mayor tráfico del mundo. El lugar donde dejaron de vender apartamentos y alquilar suites de hoteles de lujo para ofrecerte un “estilo de vida”. Aquí hay Art Déco y tormentas tropicales, caimanes en los pantanos y piscinas de coral donde nadaban Tarzán y Esther Williams; convertibles rosa pastel y flan de mamey, arte y diseño contemporáneo de referencia, arquitectura y diseño kistch; y también marielitos y boricuas, calvinistas y babalaos, currelas haitianos y fortunas obscenas, masters del universo y superhéroes de barrio…
Miami es ese carnaval de americanos de toda condición y origen que Bolivar soñó una tarde de siesta febril y empacho de mangos.
Uno viene volando por el Atlántico y , como ha pedido, le despiertan cuando la bahía de Guanabara comienza a hacerse visible. Y en el ipod suena Samba do Aviao.
Resulta casi imposible imaginarse lo que vió el vigía de la flota del florentino Americo Vespucio en 1502. Pero era 1 de enero y debió parecerle un mundo recién inaugurado. Andaba la tripulación atontada de la travesía: confundió una bahía con la desembocadura de un río. Y de ahí el nombre.
No, no es la ciudad la que es maravillosa; es el enclave geográfico. De hecho, tras casi cinco siglos de actuaciones urbanísticas a veces descabelladas, no han conseguido expulsar del todo la naturaleza de la ciudad. La mayor selva urbana del mundo se encuentra aquí, en Tijuca.
Te propongo visitar las dos caras del Río de Janeiro del siglo XXI: la más opulenta y exclusiva y también la popular.
Para celebrar que es 01 de septiembre y que por fin ha llegado la rentrée, que los medios de comunicación han declarado unilateralmente extinto el verano y las mejores colecciones para coleccionar el próximo trimestre ya están en tu kiosko más próximo, nada mejor que dar un paseo por un par de ciudades que disfrutan de un verano casi perpetuo. Los dos lados del verano, de Miami y Copacabana.