Suele ocurrir cuando se viaja al continente donde todo comenzó que uno tiende a menospreciar las capitales de los países que visita. El prejuicio dice que la auténtica África está en esa corta lista de topónimos de las maravillas maravillosas del mundo mundial, en el Patrimonio de la Humanidad, en sus reservas naturales y parques nacionales, en las pequeñas aldeas y en el contacto estrecho con la fauna y las diferentes etnias en su lugar de origen , en esa utópica Arcadia de Karen Blixen y otros tantos divulgadores de tópicos reduccionistas colonialistas, algunos de ellos africanos…

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