Málaga y sus calles

El año pasado tuve la suerte de poder escaparme  a Málaga en uno de mis viajes relámpago. Cuando llegué al aeropuerto me sorprendí del tráfico aéreo que tiene esa ciudad.  Me encantó comprobar que la ciudad de Picasso tiene  mucha vida en las calles. La gente es  muy amable y el  ambiente  que se respira  acogedor.  Si tuviera que cambiar de ciudad, está sería una de mis elecciones.  El mar y la ciudad, el sol, la cordialidad. En ningún momento, me sentí como una extraña y esa sensación la he tenido en muy pocos sitios, la verdad.

catedral-de-malagaAprovechando que las distancias son pequeñas recorrí Málaga en un tiempo record. Me alojé en el mismo centro en el hotel Ac Málaga Palacio, recomendada por un amigo que acude a la ciudad en Semana Santa todos los años.  Las habitaciones son espaciosas  y luminosas pero el Bar Restaurante ático  fue lo que más me impactó. Qué vistas, desde allí la Alcazaba, el Castillo y el Paseo Marítimo  nos sorprenden por su belleza. El pasado histórico de la ciudad ante nuestros ojos es la prueba más evidente de que sin él es imposible comprender a sus gentes.

Callejear por el centro, visitar la Catedral  construida encima de la antigua mezquita, en plena calle Molina Lario y saber que el mar está tan cerca es maravilloso.  Cuando entré a la Catedral me dió la sensación de que ya había estado. Visita imprescindible para el viajero así como el Museo  Picasso situado en una calle empedrada  con mucho encanto, por cierto.  Ahora se puede visitar una de las esculturas más conocidas de Picasso: Mujer y cómo no ir al encuentro de todos los lugares en los que el pintor dejó su huella:  La Casa Natal donde está la Fundación Pablo Picasso  situada en la conocida Plaza de la Merced, pasear por la Calle San Agustín donde está el Palacio de Buenavista, sede del Museo Picasso, un remanso de paz y de arte por los cuatro costados.  El patio del Museo con sus naranjos y las salas son el resultado de un esfuerzo minucioso por conservar la obra del pintor y acercarla al público en la que fue sede del Museo de Bellas Artes.museo-de-bellas-artes1patio-museo-picasso1

Málaga es también una ciudad tranquila con su casco viejo lleno de calles peatonales y de comercios de todo tipo. Les recomiendo dos recorridos, uno sería desde la Estatua del Marqués de Larios dirigirse hacia el Paseo del Parque, el Palacio de la Aduana y el Ayuntamiento dejan paso a la famosa Plaza de Toros de la  ciudad. El segundo recorrido va desde la misma Estatua del Marqués, subiendo la calle del mismo nombre dejarán a mano derecha la Catedral, para llegar al Palacio del Obispado  y desembocar en el Pasaje de Chinitas.  De allí y a un paso del antiguo Museo de Bellas Artes  llegarán al Teatro Romano y a  la Alcazaba.

Les invito a que conozcan Málaga en cualquier época del año. En Navidad la decoración de las calles sorprende por su originalidad.  Ahora bien si quieren saborear un buen fino y comerse una tapa les recomiendo que vayan  a la conocida como Antigua Casa de Guardia, auténtica de verdad y con un ambientazo siempre inigualable.  Para los que quieran hacer a fondo una visita de bodega, entonces les recomiendo López Hermanos.

Fuera de la ciudad las opciones son muchas. La sierra de las Nieves, la Serranía de Ronda con sus pueblos blancos y la Axarquía.  Más allá de Marbella les recomiendo Benahavis,  fantástico enclave donde hay unos hoteles que son el paraíso de la exclusividad.  The Westin La Quinta Golf Resort & Spa, el Gran Hotel Benahavis  o el Villa Padierna son el lujo en el interior de la Costa del Sol.

Reserve hotel Ac Málaga Palacio

Reserve  Gran hotel Benahavis

2 Responses to “Málaga y sus calles”


  • Muy bonita la ciudad, estoy deseando que llegue ya agosto, para disfrutar de la ciudad y su pescaito frito.

    :)

  • A mi también me encantó. Me parece una delicia de ciudad, sus calles y sus gentes. A ver si puedo regresar en breve y ver con más detenimiento el Museo Picasso. Merece la pena de verdad.

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