La Expo de 2008 celebrada en Zaragoza bajo el lema “Agua y Desarrollo Sostenible” dejó una serie de infraestructuras nuevas en la ciudad que desde entonces han cambiado la relación de Zaragoza y su río, el Ebro. Uno de los ejemplos más exitosos de esta nueva relación de Zaragoza con el agua es el Parque Metropolitano Luis Buñuel, o Parque del Agua, como es popularmente conocido.
El Parque del Agua en si mismo es una razón para visitar Zaragoza. Todavía joven, es un Parque mezcla de espacio natural y parque urbano que combina tranquilos paseos por caminos naturales a la orilla del Ebro, con espacios dirigidos fundamentalmente al ocio urbano.
Su extensión permite pasearlo durante horas si se hace a pie, y la bicicleta es un medio muy recomendable para poderlo visitar en profundidad.
Si buscas espacios naturales practicamente vírgenes a las orillas de un río sin necesidad de salir de una ciudad este es tu espacio. Para los zaragozanos ha sido una grata sorpresa combrobar como el río se muestra en su estado más natural en este lado de la ciudad, siendo el hogar de numerosas aves que lo convierten en un pequeño paraíso para los aficionados.
Si buscas ocio más urbano, este también es tu lugar. En el Parque del Agua se puede jugar a golf, o practicar los tiros en un Pitch & Putt. Se puede hacer rafting, existe un circuito multiaventura con tirolinas, un spa para relajarse, un teatro para niños, un laserdromo, una noria de agua de origen Sirio completamente artesanal, canoas para remar, un tren turístico, un telecabina con vistas sobre el río y la ciudad, y su atracción estrella: unas playas.
Las playas son 3 en realidad: una de piedras, una de hierba y otra de arena blanca con palmeras y chiringuito de playa. Durante el tórrido verano zaragozano, las Playas sirven tanto para bañarse o jugar con con fuentes que son juegos de agua, como para tomarse una copa en su terraza chill out al atardecer, o salir de marcha por la noche. En una noche de verano, es uno de los lugares más refrescantes de la capital aragonesa.
El Parque del Agua tiene un espacio para todos, y su acceso paseando las riberas del Ebro desde el centro de la ciudad nos muestran la nueva relación de amor entre Zaragoza y su río. Los zaragozanos han abrazado con gusto estos nuevos espacios, antes olvidados o inexistentes. Si te acercas a Zaragoza, no dejes de visitarlos. Te soprenderán.
Esto es posible en Preikestolen, Noruega. Este accidente natural es una de las mayores atracciones turísticas de Noruega y eso que no hay ascensor ni teleférico que suba cómodamente a los turistas; sino que hay que realizar una caminata de unas cuatro horas por un camino de cabras para llegar hasta aquí. Aún así cada año, Preikestolen recibe a unos 80 000 visitantes. No es preocupeis, que esta plataforma soporta bien el peso de la gente, incluso una vez tocó una orquesta. Me imagino su sonido ante la inmensidad de los fiordos noruegos, en un punto entre el cielo y la tierra –aunque pobrecillo el que tuviera que cargar con el contrabajo-. Ya me estoy poniendo nerviosa, sólo con recordar mi experiencia. Llegué con una amiga en autobús a una zona situada en la base. Nos habíamos hecho con unas buenas zapatillas que fueron la envidia de algunos guiris a los que se les ocurrió subir en chanclas o en zapatos de tacón. La excursión fue dura, pues hay tramos que no están muy cuidados –lo que también tiene su gracia-. Por el camino íbamos viendo paisajes espectaculares que eran solo una pequeña antesala de lo que nos esperaba, como el fiordo Lysejord, a unos 400 metros de altura. Aquí la gente también hace arriesgados vídeos que ponen los cojoncillos de corbata. Pues bien, llegamos al fin a lo alto de Preikestolen. Las vistas son espectaculares, probablemente sea el fenómeno natural que más me ha impresionado. De pronto mi amiga me saca de mi gozo mental diciendo “¡venga, vamos a asomarnos!”. ¿Cómo puede decirlo tan alegremente? Anduvimos hacia al frente, hacia el precipicio, hasta que no me atreví a seguir más. -Oye, lo siento pero no puedo, tengo un vértigo… Yo no ando más. -Pues repta, ya que hemos llegado aquí… La verdad es que tenía razón, ya no me podía echar atrás. Me arrodillé mientras mi corazón comenzaba a latir más rápido de lo normal y me puse en posición lagarto. Pasito a pasito llegué hasta el borde pero no me atrevía a mirar. Me agarré al borde comencé a incorporar la cabeza y en el momento en que asomé la frente parecía que mi patata se iba a salir del cuerpo. Un centímetro más y estaba mirando hacia abajo la altura similar a dos Torre Eiffel, una encima de la otra –sin ninguna protección-. Sólo soporté ahí diez minutos que se convirtieron en los más intensos del año. Algo inolvidable.
NOTA: La ciudad más cercana es Stavanger, que dispone de aeropuerto y conexiones diarias tanto con otras ciudades de Noruega como con alguno de los principales aeropuertos de Europa. Desde Stavanger salen varios ferrys al día, tanto de ida como de vuelta, que unen esta ciudad con el pueblo de Tau, al otro lado del fiordo. El recorrido no dura más de media hora. Desde Tau salen autobuses que en unos 20 minutos te llevan hasta el comienzo del camino, Preikestolhytta. Preikestolen ignifica “púlpito”, un nombre muy apropiado, ¿verdad? Fotos de Vvincze y Max IK7Toe publicadas en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.
Las nuevas tendencias en el universo del viaje están orientadas indiscutiblemente a la sorpresa del viajero. Cada vez somos más exigentes y difíciles de sorprender. En los últimos años el ingenio se ha agudizado al máximo. Ya no vale con los viajes a la Luna o a las antípodas, dormir en el hielo o en la mansión de algún noble que alquila su casa por horas. Si quiere estar a la última déjese sorprender por la oferta de los hoteles submarino. El retorno al origen del hombre y al medio acuático está presente en el mundo desde el principio. No hay nada más atractivo que sumergirse en el agua y respirar.
sello en la ciudad. Para ese año está previsto que abra sus puertas un hotel bajo el agua, el H2O Estambul. Siguiendo la estela de hoteles como el Poseidón Undersea Resort de las Fidji con unas vistas impresionantes del fondo marino o del Hydrópolis de Dubai, esperaremos a ver si los precios son asequibles para las próximas vacaciones.
Alejados de los lugares exóticos y al que le guste más la cultura sueca, el lugar más recomendable es el
Como decía cada vez somos viajeros más exigentes. El futuro está también en la explotación de los recursos de los que disponemos. El mar es un medio que habitar como lo puede ser cualquier isla abandonada, o cualquier rincón del universo. La cultura de la conservación de los paraísos cercanos y lejanos tiene que encaminarse a que el ser humano habite y explore lugares diversos. Recuerdo la plataforma petrolífera de La vida secreta de las palabras de Isabel Coixet y me pregunto, si no sería el lugar perfecto para quedarme a meditar durante un largo tiempo. Cuántas plataformas habrá por allí abandonadas. Desde una de ellas las vistas serán seguramente impresionantes, puedo imaginarme el ruido del mar y el vértigo. Cualquier sitio puede ser hoy un buen sitio. Mañana me voy a la Península de Roatán.
hedonismo, sí, pero no tan salvaje como dictaba el prejuicio. Ya de entrada impresiona sobremanera la logística de una ciudad enclavada en el medio de la nada y en la que la lluvia no alcanza los 5 centímetros cúbicos al año. ¿Cómo mantener entonces sus verdes céspedes, las enormes piscinas de sus hoteles y
Una vez situados, la diversión toma caminos infinitos. Aunque no seamos aficionados al juego, es recomendable pasar una tarde apostando moderadamente en algún casino, al menos para vivir esa experiencia. Pero, como decíamos, Las Vegas es mucho más. Si lo que nos gusta es la música, las salas de actuaciones de la ciudad cuentan con el circuito de oldies más importante de los Estados Unidos. Antiguas leyendas del rock and roll, el soul o el country & western ofrecen actuaciones regulares en los casinos de la ciudad, siguiendo y perpetuando el legado de
Quizá todo el bullicio de la gran ciudad nos haga olvidar que no hemos dejado de estar en mitad del desierto, lo cual es toda una experiencia en sí misma. Por ello, una de las mejores cosas que se puede hacer en Las Vegas es salir de la ciudad y visitar colosos de la naturaleza como el Gran Cañón del Colorado. Si recorremos las 150 millas que lo separan de Las Vegas llegaremos a uno de los mayores espectáculos naturales del planeta, donde la altura y la aridez del lugar, unidas a un sobrecogedor color rojo, nos encogerán el corazón a buen seguro. Los árboles de Joshua completan un paisaje mil veces inmortalizado en las películas del Oeste y que se nos quedará grabado en la memoria. El Parque Natural en el que se encuentra el Gran Cañón ofrece multitud de alternativas de ocio y deporte al aire libre, ya que las rutas para practicar senderismo o andar en mountain-bike son numerosas.
Aprovechando que las distancias son pequeñas recorrí Málaga en un tiempo record. Me alojé en el mismo centro en el hotel Ac Málaga Palacio, recomendada por un amigo que acude a la ciudad en Semana Santa todos los años. Las habitaciones son espaciosas y luminosas pero el Bar Restaurante ático fue lo que más me impactó. Qué vistas, desde allí la Alcazaba, el Castillo y el Paseo Marítimo nos sorprenden por su belleza. El pasado histórico de la ciudad ante nuestros ojos es la prueba más evidente de que sin él es imposible comprender a sus gentes.


Viajar con niños a esta ciudad da para mucho, ya que las familias pueden disfrutar de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y ahora ya, desde hace un año, de uno de los zoos más impresionantes de los últimos que he visitado.
Por otro lado, el protagonismo lo sigue manteniendo
Después de mi experiencia en el hotel Urbem, ya nada será igual. Superar el listón que ha puesto este hotel con respecto a mis escapadas anteriores va a ser un poco difícil la verdad. Si bien cada viaje es un momento distinto y hay que disfrutarlo como si fuese la primera vez. No lo duden, el estilo trendy del hotel, su elegencia, pulcritud, y desayunos selectos he de calificarlos como inmejorables así como su homenaje zen a los jardines, al espacio y a la decoración . Situado frente a la Ciudad de las Artes y al lado del Centro comercial Aqua no les defraudará.
Descubrir el Mediteráneo en todo su esplendor puede hacerse en cualquiera de las islas Baleares, también en las costas claro. Sirva de ejemplo, en esta ocasión Palma de Mallorca. La luz y el paisaje de sus calas al atardecer son imborrables como los diversos recorridos que el viajero puede hacer en coche, en tren o en barco.
Muy cerca de la ciudad de Palma, al oeste comienza el viaje en
ciudad. Las terrazas de la Lonja son el punto de referencia. Desde allí los caminos son variados para recorrer la capital. Desde el Castillo de Bellver en lo alto de una pequeña colina: las vistas del Puerto y de la ciudad son inmejorables, hasta el Casco Viejo y la autenticidad de los pequeños restaurantes. En el Paseo Marítimo la vida fluye a un ritmo trepidante, sobre todo de noche. Hay establecimientos para todos los gustos y bolsillos, depende de lo que uno esté dispuesto a pagar.
.
Viajen a Palma de Mallorca y si han estado vuelvan. Cada rincón de la isla requiere una visita, lo mejor es detener el tiempo en la quietud de las aguas o en algún atardecer a la luz de las velas. Luego ya nada será igual porque cada isla y cada playa tienen su encanto o una porción de misterio que descubrir.
Hoy Bilbao está de actualidad como lo pueden estar Nueva York , Londres o Berlín. Un fin de semana en la ciudad da para mucho. Y la mejor excusa para escaparse es la 



