Turismo Experimental

Touroperadores, agentes de viaje, guías de viajes, revistas especializadas, canales televisivos de viaje, suplementos de fines de semana, foros viajeros, los consejos de tu cuñado o tu compañera de oficina tras regresar de su último viaje i-d-e-a-l, un millón de blogs sobre el tema…

Estamos invadidos por consejeros que nos sugieren un millón de destinos diferentes; pero casi nadie nos dice por qué ni cómo ir.

Los verdaderos viajeros son aquellos que parten por partir.O aquellos para los que es más importante la metodología que el destino.

Y una vez en el destino, ¿qué hacer?. Pues lo que todos, respetar la jerarquía de lo imprescindible, lo inexcusable, los “not to be missed” y regresar a casa con las mismas fotografías y la misma experiencia que un millón de personas antes y después de nuestra visita.

¿Hay otra manera de visitar Paris que no incluya la visita al Louvre y a la Torre Eiffel? ¿Puede ser un destino de viaje el arrabal de nuestra ciudad?

El Turismo experimental tiene ilustres precedentes en Dada y sus excursiones a lugares sin níngún interés; en el gusto por el azar de los surrealistas; en el concepto de Psicogeografía del Situacionismo; y finalmente en la máxima de “crear con restricciones ” de los patafísicos de Oulipo.

Ya en 1982 Julio Cortázar, devoto del juego por el juego, y su por entonces esposa decidieron embarcarse en “una expedición un tanto alocada y bastante surrealista, que consistiría en recorrer la autopista entre París y Marsella a bordo de nuestro Volkswagen Combi, equipado con todo lo necesario, deteniéndonos en los 65 paraderos de la autopista a razón de dos por día, es decir empleando algo más de un mes para cumplir el trayecto París-Marsella sin salir jamás de la autopista.” De ahí surgió Los Autonautas de la cosmopista, un ejemplo avant la lettre de slow travel y Turismo Experimental. Te regalo una copia del libro en PDF.

En 1990 un periodista y guionista francés, Joel Henry, fundó el Latourex, Laboratorio de Turismo Experimental. En él sugiere una serie de experimentos viajeros basados en las ideas del juego, el humor y el azar. (Alguien se ha tomado la molestía de traducirlo al español y comentar sus experiencias). La idea fantástica de Amelie de enviar a un gnomo de jardín de vacaciones y enviar fotos de su estancia salió de la cabecita de este hombre…

En 2005 Lonely Planet llamó al amigo Henry para publicar The Lonely Planet Guide to Experimental Travel. Y los juegos y propuestas cronopias del fundador de Latourex se divulgaron ampliamente.

A Monsieur Henry le salieron entusiastas seguidores de sus fórmulas de viaje.

Estos chicos del Sheffield Laboratory of Experimental Travel te cuentan sus experiencias .

Wright & Sites son un grupo de artistas que ofrecen formas experimentales de viaje y de experimentar el espacio urbano.

The Degree Confluence Project sugiere viajar a los lugares exactos donde confluyen meridianos y paralelos y fotografiarlos. Matemáticas y Geografía aplicadas al viaje.

Y de postre, una sugerencia de Turismo Experimental, sección Turismo Anacrónico. Recorre España siguiendo las indicaciones de esta guía editada por el Ministerio de Turismo de España en los años 60.

1 Response to “Turismo Experimental”


  • Gran artículo. Llega un momento en el que los monumentos, catedrales y museos son lo de menos.
    Yo una vez fui a un pueblo checo, sólo porque me gustó el nombre y no estaba muy lejos: a ver qué me encuentro. Me encontré de todo, menos turistas. Un lugar precioso.
    A veces hay que dejar la guía de lado, y ponerse simplemente a caminar.
    De todos modos, lo de los parederos de la autopista es una frikadaaaa

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