La Vuelta al Mundo de Carvalho y Biscuter: (III) Roma

Nuestros héroes llegan a Roma por carretera desde Génova. De paso el narrador entona una loa al slow travel:

“Italia pasaba ante las ventanillas del vehículo sin la menor posibilidad de ser algo más que una suma de propuestas fugitivas de ciudades convertidas en rótulos de carretera, pero había que elegir abandonos de horizontes cuando se trataba de aprehender el mundo entero.”

Festina lente, compañero.

¿Dónde comemos y dormimos en Roma?

La primera tentación gastronómica que contemplan es el restaurante Dal Bolognese, en Piazza del Popolo, muy cerca de Villa Borghese, cocina bolognese, claro; ¿un bollito?. Pero finalmente reservan en Checchino dal 1887. Allí se encuentran con una reunión de partidarios de la slow food que define Biscuter en los siguientes términos:

“Se trata de una secta de gastrósofos, así me lo ha dicho un camarero, que se originó en la izquierda italiana, sobre todo en el PCI, y ha acabado convirtiéndose en un importante movimiento reformador del gusto y protector de variedades autóctonas frente a las incomprensivas normativas agrícola ganaderas del Mercado Común. Están en la fase de defensa de algo que llaman la Biodiversidad.”

Bibamus atque amemus, mea Lesbia.

Pasan la noche en una pensión cercana a Piazza Navona….

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