Explorando el África urbana (I): Dakar

Suele ocurrir cuando se viaja al continente donde todo comenzó que uno tiende a menospreciar las capitales de los países que visita. El prejuicio dice que la auténtica África está en esa corta lista de topónimos de las maravillas maravillosas del mundo mundial, en el Patrimonio de la Humanidad, en sus reservas naturales y parques nacionales, en las pequeñas aldeas y en el contacto estrecho con la fauna y las diferentes etnias en su lugar de origen , en esa utópica Arcadia de Karen Blixen y otros tantos divulgadores de tópicos reduccionistas colonialistas, algunos de ellos africanos…

Y el prejuicio sigue afirmando que casi todas las grandes ciudades africanas son caóticas, feas, peligrosas y absolutamente prescindibles. ¿Todas? Pues no: no todo es Nightrobbery en África.

África, como la nostalgia, ya no es lo que era. Ya en 1998 Kapuscinski sostenía que África no existe, que este mutante y heterogéneo continente sólo puede ser definido por cronistas perezosos y viajeros conformistas que huyen de la luz del sol y de los lugares donde la vida late con más intesidad y fiebre de vivir.

Así pues, viajero, te deseo una noche de juerga mbalax y hip hop en Dakar o una fiesta playera en Acra, que los gorilas en la niebla no te hagan olvidar Kampala, que tu estancia en el sur de África incluya unos cuantos días en Maputo o Ciudad del Cabo, y que, finalmente, tengas en cuenta que una estancia de ocio urbano y cosmopolita en una gran ciudad africana es tan fácil (o complicada) como un fin de semana en Barcelona, Londres, Cusco. Sidney o Bangkok.

Dakar

Africa occidental tiene su cara más contemporánea y vital en esta ciudad de Senegal. Una mezcla asombrosa de las últimas tendencias sociológicas y artísticas y la tradición. En Dakar es posible visitar un lugar santo musulmán en un área wi-fi o el IFAN, el museo de referencia en el África Occidental. Y la noche de Dakar permite a los amantes de la música darse un banquete de clubs y música en directo, algunos de ellos propiedad de grandes mitos de la música popular senegalesa como el de Youssou N’Dour y su Thiossane. Y en el Just 4 U, con un poco de suerte, puedes bailar al ritmo de una de las históricas bandas de África, la Orchestra Baobab. Además, cuando el asfalto y el bullicio urbano te superen puedes escapar a paraísos naturales muy próximos: bosques de baobabs, marismas coloreadas por bandadas de flamencos… De octubre a diciembre es la mejor época para visitarla.

Para conocer la oferta de ocio y cultura de la ciudad, échale un ojo a la página de Dakar del Instituto Francés y hazte con Le 221 nada más llegar.

Para Turismo voluntario en un espacio musical y artístico, haz piticlí aquí.

3 Responses to “Explorando el África urbana (I): Dakar”


  • Bueno, sinceramente no es uno de los lugares donde solicitaría que me buscaran si me pierdo… aunque lo que cuentas es apetecible como el resto de los artículos, pero no… a mi dejame en las tiendas de NY, que ya me apaaañoooo… y ale, las cosas estas de machotes y de super novias intrepidas que se vayan al Dakar, que a mi los tacones se me clavan en la arena mireusté.

    ( Y la caló, virgensanta, y el pelo que se me crespa, deje, deje… me quedo en Manhattan tomando un Manhattan )

  • Hola,
    Pues para todos los gustos hay colores jeje
    Esta claro que para ir taconeando de tiendas en tiendas, mejor Manhattan que “le Plateau” de Dakar, la verdad es que no entiendo a qué viene el comentario de Marian. Eso si, si la gente sonriente, los ambientes “roots”, los olores fuertes, etc. te interesan más que la ropa Gucci, date una vuelta por Dakar, de día por Gorée y de noche por los bares del centro y/o de la playa, y seguro que harás más amigos y bailarás más que en Broadway. Para gustos colores, pero creo que por un par de días vale la pena vivir sin tacones ni gloss, cambias el Manhattan por zumito de jengibre, es mejor para la saldu ;)
    Un abrazo
    Stef
    http://www.conectafrica.wordpress.com

  • Hola,
    gracias por leerme y dejar tu comentario. (Es normal que no entiendas el de Marian y Manhattan: se trata de un chiste privado sobre un post que escribí sobre Manhattan y las petardas de “New York Sex”)
    http://www.clubviajero.com/2008/08/nyc-pisandole-los-manolos-a-cate-bradshaw/
    Por lo demás me molan más las sandalias de cañamo que los Manolos.
    Incluyo tu sitio web en mi humilde blogroll, compañero.
    Salú, libertá y jenjibre.

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